Función del Descendimiento
(Atardecer del Viernes Santo)
En el año 2003, la cofradía del Santo Sepulcro recuperó la función del Descendimiento, que celebró en alguna época de su vida, con seguridad en el siglo XVII. La recuperación es similar a la de aquella centuria, se ha limitado a la imagen de Cristo, pero la esencia es la misma, representar ante el público en la plaza de la Inmaculada cómo pudo desarrollarse una ceremonia que para la pintura y la escultura ha sido una fuente de obras excepcionales. La imagen de Jesús es en la nueva función el llamado "Cristo del desenclavo", de Miguel Ángel Rojo, que es articulado para facilitar los movimientos del descendimiento. Turnos de vela, cofrades del Santo Sepulcro ataviados con hábito monacal, su salida del claustro de la catedral y el Sermón del Desenclavo, constituyen algunos de los elementos que configuran este acto, que se ha consolidado en pocos años y es seguido cada vez por más fieles, curiosos y turistas. Con un guión marcado por el hermano que da lectura al sermón, se desarrolla el desenclavo, que finaliza con el Cristo en posición yacente sobre unas pequeñas andas que se introduce en la catedral. En esos momentos se inicia la procesión de la Pasión y Santo Entierro, en el que el Yacente ya es otra manifestación de la imaginería artística: el "Santo Sepulcro", obra de Ramón Núñez, de 1927.