Procesión de la Quinta Angustia
(Madrugada del Jueves Santo)
La cofradía del Santo Sepulcro organiza esta procesión de madrugada, relativamente joven, pero que gana cada año en el número de cofrades y devotos que la siguen en absoluto silencio, solo roto por los toques del tararú que anuncia su salida, por los golpes con la vara para abrir la puerta y por los sonidos monótonos del tambor que acompaña a la Virgen. En los primeros años de vida de esta procesión desfilaba sólo el paso de la "Quinta Angustia", pero en el año 2003 se incorporó otra talla de nueva creación, el "Santísimo Cristo del Perdón", con lo que este cortejo pasó de ser eminentemente reflexivo y marcado por la oración a tener ese significado apoyado con una clara dimensión iconográfica: la despedida de la madre a su hijo. En 2011 la procesión fue matizada en su significado y profundidad y, basado en los antecedentes franciscanos de la Cofradía, el cortejo se dirige hacia la Iglesia de "Las Claras" en las que se recoge una Cruz que simboliza la Quinta Angustia de la Virgen, cual es la Muerte del Hijo. Esta Cruz, junto a la propia Virgen, son protagonistas fundamentales del acto de penitencia y reflexión que la Cofradía plantea en la Plaza de San Francisco como preludio y preparación del triduo Sacro que se inicia en la madrugada del Jueves santo.