Procesión de la Entrada de Jesús en Jerusalén
(Mañana del Domingo de Ramos)
La llegada de Jesús a Jerusalén constituye el inicio de la pasión que vivirá el hijo de Dios durante la Semana Santa. Acompañado de los apóstoles, Jesús es recibido con gozo y alegría por los habitantes de esta ciudad, momentos felices que se manifiestan en el uso de las palmas por parte de todos los cofrades y de los cristianos en general que asisten ese día a misa. Este acto está representado iconográficamente en un conjunto procesional simpático y atractivo, sobre todo para los niños, "La Entrada de Jesús en Jerusalén", de Víctor de los Ríos (1956). En él, Jesús camina sentado sobre una borrica impartiendo la bendición a todos los fieles en presencia de una mujer que da la mano a un niño en un gesto de dicha y celebración, que poco tiempo tardará en convertirse en la pasión y el sufrimiento de Cristoen su camino hacia el Calvario. La procesión tiene su primer momento en la bendición de las palmas, que se celebra en la sede de la cofradía del Santo Sepulcro, que organiza el desfile, en un acto presidido tradicionalmente por el obispo, al que le acompaña el Cabildo Catedralicio. Tras la bendición de las palmas se inicia un primer desfile hasta la catedral, donde se celebra una Misa Solemne, a cuyo término vuelve a salir de nuevo la procesión para recorrer varias calles palentinas, ya con todas las cofradías penitenciales en una agradecida hermandad que une a todas las organizaciones y las hace desfilar juntas en todas las procesiones que se celebran en Palencia.